© DERECHOS RESERVADOS. CORPORACIÓN NUMAR. 2011
Enjuagá el jamón con agua fría; y secá con toallas de papel.
Mientras tanto, mezclá la miel, el jugo de naranja, vinagre balsámico y mostaza.
Macerá el jamón con esta mezcla a temperatura ambiente 1 hora.
Precalentá el horno a 300 grados, con la rejilla abajo.
Poné el jamón en una asadera, sin la marinada.
Esparcí la cebolla y los gajos de naranja, romero y el cabito derretido alrededor de jamón. Cociná por 1 hora.
Retire la jamón del horno y dejá enfriar un poco.
Aumentá la temperatura del horno a 350 grados.
Quitá la grasa de todo el jamón a una capa de aproximadamente ¼ de pulgada (no es necesario que sea perfectamente uniforme, la idea solo es quitarle la mayor cantidad de grasa).
Pinchá un poco la carne y rocía encima un poco de la marinada en la que estuvo el jamón. Agregar suficiente agua a la asadera para llenar la parte inferior, que cubra toda la parte inferior de la asadera.
Horneá nuevamente el jamón, por una hora más, rociando a menudo con la marinada restante. Si es necesario, añadir agua a la asadera para evitar que se te queme.
Retirar del horno, quitá la naranja, la cebolla y romero.
Dejá reposar por 30 minutos antes de cortar jamón.
Para hacer la salsa necesitamos el jugo que quedó en la asadera.
Quitá la grasa de la superficie con una cuchara grande.
Colocálo en una olla anadí el vinagre y cociná hasta que se reduzca hasta la mitad, agregá la mitad del calllo de pollo y dejá hervir a fuego lento.
En un tazón pequeño, mezclá el resto del caldo y la harina, revuelva con la salsa.
Seguí cociendo hasta que el líquido se reduzca a la mitad y espese ligeramente. Sazoná con sal y pimienta. Serví caliente con jamón.
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