© DERECHOS RESERVADOS. CORPORACIÓN NUMAR. 2011
Precalentá el horno a 350 grados.
Envolvé el exterior de un molde de 9 pulgadas en dos capas de papel de aluminio.
Prepará la mezcla como en la receta de Galletas de Jengibre y extendela en papel engrasado de 13 por 10 pulgadas previamente expolvoreado con un poco de harina, la mezcla debe de tener ¼ de pulgada de espesor. Retirá el exceso de harina.
Poné la mezcla y el pergamino en una bandeja para hornear.
Horneá hasta que esté firme y dorado, por unos 14 minutos.
Dejá enfriar por completo en la hoja sobre una rejilla.
Rompelas en pedazos grandes, luego pasalos por un procesador de alimentos pues la idea es que queden finamente molidas.
Combiná la margarina, ¼ de taza de azúcar y 2 tazas de galletas pulverizadas en un tazón. Presioná la mezcla firmemente y de manera uniforme en el fondo y un tercio de la altura de los lados del molde preparado y forados previamente. Horneá hasta que esté firme, aproximadamente 10 minutos. Dejá enfriar sobre una rejilla.
Reducí la temperatura del horno a 325 grados.
Batí el queso crema con una batidora a velocidad media hasta que quede esponjoso, unos 3 minutos. Agregá 1 ½ tazas de azúcar y la vainilla, raspando los lados del tazón si es necesario.
Reducí la velocidad a la mínima.
Agregá los huevos, uno a la vez, batiendo bien después de cada adición y raspando los lados del tazón si es necesario.
Batí con la miel de caña, sal, especias, y la ralladura de limón.
Vertí el relleno en la corteza que horneaste previamente.
Colocá el cheecake en un molde para hornear poco profunda.
Horneá poniendo el molde en una asadera con agua (la idea es cocinarlo a baño maría.
Cocinalo por 1 hora. Retire con cuidado el molde de pan tostado, y dejar enfriar sobre una rejilla. Refrigerá, cubierto, por lo menos durante 8 horas (preferiblemente durante la noche). Pero no lo retirés del molde
Antes de servir, pasá un cuchillo caliente en los bordes del cheescake.
Decorá con galletas de jengibre.
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